Soltando lastre en un nuevo Psoe.

En este lío que tenemos en el partido, se comenta de todo. Es normal. Los medios de comunicación o de intoxicación, principalmente.
Hoy en la Ser, se hablaba, sobre las primarias del Psoe y los “creadores de opinión”, decían que si Pedro, que si Susana, que si Patxi… Ahora, aunque tarde, se han dado cuenta de que Pedro Sánchez, no estaba muerto, como pregonaban. Ahora ya le tienen como principal candidato a tener en cuenta ante unas primarias, hasta hace muy poco solo había una candidata y se daba como hecho que éstas (las primarias), serían con una única candidata.
Bueno, pues han cambiado el rumbo de sus conclusiones y ahora tienen en cuenta otras variaciones en sus “lecciones”, cosa que les ha venido más que bien, porque así les permite seguir, sin tener que repetirse como la cebolla. Ahora tienen nuevo material para seguir ganándose, o al menos cobrando, el pan. Ya tienen muchas cosas nuevas que decir. Están frescos y empiezan a hacer cábalas de lo más variado.
No voy a comentar aquí mi opinión sobre todo lo que han dicho, sería un rollo infumable. (quizás así ya lo sea), pero si quiero dar mi opinión, referente a algo que han introducido al final: la posibilidad de que Sánchez y Patxi se unan en una sola candidatura.
Yo tengo que confesar, que no me vale. Antes muy posiblemente, si, ahora después de lo ocurrido, no. Y NoesNO, también para esto.
Ahora que tenemos que hacer un reseteo (yo diría formateo) del partido, no podemos embarcarnos en la nueva aventura con el barco lleno de carcoma, ya que eso nos podría hacer, más tarde o más temprano, volver a zozobrar. Yo prefiero un barco más pequeñito, pero que dé confianza. Un barco que demuestre que tiene un rumbo fijado, lo comunica públicamente y lo sigue. Ese es el barco que necesitamos si queremos que embarque nuestra gente; los que estaban y se han ido y los nuevos (que buena falta nos hacen).
Para que este barco obtenga la confianza de la gente, tenemos que echar a las ratas. No podemos empezar un viaje y que a medio camino, nos vuelvan a comer por los pies, como ya ocurrió en octubre y sigue ocurriendo. Y aunque está muy bien hablar de unión, de ir todos juntos… no me convence. Esto no es un “Viva la gente”, como aquel grupo que iba por el mundo y que tenía el mismo nombre que el título de su canción.
Yo no olvido que hubo una gente que hizo una asonada o golpe, haciéndose dueños de la voluntad de la mayoría de los militantes-simpatizantes del partido. No olvido a quienes desde octubre, han mantenido su imposición y sus decisiones, contraviniendo, la mayoría de las veces, la opinión de la militancia. No olvido muchas más cosas y más gente: como los que han colaborado a que esto ocurra, aunque no hayan estado en primera línea. Pero hay otros que tampoco quiero olvidar y que sus actuaciones dictatoriales, pretendían manejar el partido a su antojo; antojo de unos cuantos históricos inútiles chupa-teta y otros que se unieron a cobijarse en su sombra. Solo un ejemplo: todos hemos oído decir que cuándo se eligió a Pedro Sánchez para dirigir el partido, hubo quienes dijeron: no sirve, pero nos sirve. Su idea era la de ponerlo de “espantajo” como una marioneta, que después sea fácilmente quitado para poner a la “lideresa”. Después el Pedrito, les salió respondón, jodiéndoles la jugada. Porque eso era una jugada, por supuesto marrullera. Y ahora una sola cosa más y termino: ¿queremos a esos tramposos en nuestra partida?
Yo no.

Tenemos una oportunidad y no podemos permitirnos el lujo de perderla.

Los socialistas de verdad, los que creemos que una socialdemocracia es lo mejor para hacer un mundo más social y demócrata, tenemos la oportunidad de luchar por esas ideas. Las que nos dejaron en herencia los descendientes de aquel Pablo Iglesias y que tanto han hecho para mejorar la vida de tanta gente, impartiendo justicia social, luchando contra todas las injusticias de tantos que, o bien con la actitud que da el pecado original del egoísmo o incluso, por simple maldad, nos han obligado a ir a unas “guerras” ( a veces sin comillas), que normalmente hemos perdido. 

Hemos perdido guerras, pero hemos ganado grandes batallas que han cambiado la vida de millones de personas. Justamente las más débiles, que son las que nos deben importar, preferentemente.

 

En estos 138 años del PSOE, hemos tenido además de derrotas, los mayores avances, sobre todo en justicia social, aunque últimamente hemos perdido tantos que nos olvidamos de los que nos quedan y que son obra de aquellos luchadores, que les han importado más sus ideologías que su propio bienestar.

 

A esos de los que hablo al principio, que califico de “socialistas de verdad”, les debemos mucho. A los que nos precedieron y más aún a los que nos sucederán. Y no va a ser fácil.

 

No va a ser fácil porque el enemigo es fuerte, y más importante aún, porque a muchos de ellos los tenemos en nuestras propias filas y en posiciones preponderantes. 

Contra todos hemos de luchar. 
Pero no es, aunque pueda parecerlo, una lucha imposible. Ni muchisimo menos. Solo necesitamos empujar todos en la dirección correcta, aunque ello nos represente ir contra algunos de nuestros compañeros de partido. 

Sé que es difícil conseguir esa unión necesaria, pero no necesitamos mucho más. La fuerza de la razón es nuestra, la dirección no hay que inventarla, ya que está en la ideología que llevamos en nuestros propios genes, y la oportunidad la tendremos a la vuelta de la esquina. Aunque intenten demorarlo, las primarias y después el congreso, están ahí al lado. 

Tenemos que elegir y elegir bien, nos va mucho (o todo) en ello. Necesitamos primero un compañero que coja el timón, encare la buena dirección, y los demás a remar cada uno con el remo que mejor empuje, con el que nos haga avanzar más rápido y con más brío.

 

Tenemos un candidato posible que es Pedro Sánchez, y si no, no nos preocupemos, habrá otros. Solo es cuestión de saber elegir.
Eso sí, el que sea, tiene que verse arropado por un ingente número de militantes y simpatizantes. Se han unido fuerzas potentes contra Pedro y no dudarán en hacerlo contra quienes les quieran impedir seguir medrando, cobrando, tener su sillón. 

Y van a defender su estatus con ahínco. Les ha costado “lamer muchos culos” para llegar donde están. Quienes hemos estado con ellos, sabemos cómo funciona esto de las familias, que es la única meritocracia que conocen. Y no van a dejarse ganar por perseguir una ideología de la que carecen.

Tenemos una oportunidad. Tenemos que aprovecharla. Y no va a ser fácil ni cómodo. Tendremos que sacar fuerzas de donde se están agotando. Pero por nuestro bien, por el de nuestro partido y principalmente por la gente, que debe ser el blanco de nuestro punto de mira. 

Tenemos que volver a echar al PP del gobierno, y echarnos nuevamente encima la responsabilidad de reconquistar todos los derechos que hemos perdido y los muchos que nos quedan por conquistar. 

Hay que quitarse a manotazos, las ideas que todos tenemos de dejarlo todo, desentendernos y vivir nuestra vida. Una vez más, hay que luchar. Sabemos que será duro, pero, ¿qué seremos si no lo intentamos? 

Tenemos que cambiarlo todo. Primero conseguir compañeros que nos ayuden. 

También tenemos que cambiar orgánicamente el funcionamiento de nuestro partido, haciendo que las decisiones fluyan de abajo arriba, dando más protagonismo a la militancia, quitándosela a los de la cúpula, para que no puedan volver a dar un golpe de mano y hacerse con el partido como despreciables dictadores. Eso, además, será un incentivo para que vengan unos y vuelvan otros.

Nunca más podemos permitir que unos cuantos tuerzan la voluntad, las decisiones y los votos de la mayoría. Mayoría que decía NoesNO y que entre unos cuantos con vocación dictatorial, cambiaron por el NoesSí.

Tenemos que hacerlo. Hay que luchar una vez más y después si no lo conseguimos, nos podemos ir. Pero nunca convencidos, solo vencidos por nosotros mismos. Porque la decisión de ganar solo depende de nosotros. Ellos no nos ganarán nunca si nosotros no nos dejamos ganar.

Un último esfuerzo, pero para que sea útil, hemos de hacerlo todos a la vez.

Por la justicia social, por el PSOE, por el socialismo democrático. POR LA GENTE.
La Socialdemocracia nos puede sacar de este lodazal en que nos han metido, y la socialdemocracia la representa hoy, mejor que nadie, Pedro Sánchez.

(Con la inestimable colaboración de María Mir-Rocafort)

 

LA VERDADERA NUEVA POLÍTICA

Contra lo que viene siendo habitual, voy a escribir de política centrándome en lo que creo debe ser lo realmente moderno y progresista: la forma de hacerla desde mi punto de vista que confieso partidista.

Y para que queden algunas cosas claras desde el principio, declaro que soy militante del Psoe, que me siento socialista republicano,  y que a pesar de que mis críticas induzcan a dudarlo, creo firmemente, que a pesar de todo lo que diga después, el Psoe es el partido, que en general, mejor puede gobernar España, pensando en las clases menos favorecidas sin querer aniquilar a las altas y siendo abanderado de todos los movimientos sociales, culturales, ecológicos, etc… y democráticos. Todo ello, intentando no criticar a los otros partidos rivales, sino como pienso que debería hacerlo en mío.

Lo que llamamos: nueva forma de hacer política, no es más que la forma de llegar más a la gente, (normalmente tratando de engañarla) para conseguir sus votos. Esto son montajes artificiosos, dirigidos por asesores de imagen. Esto no puede pasar de ser una moda, (espero). Pero yo intentaré transmitir lo que entiendo debe ser la nueva política, haciéndola más participativa, cambiando radicalmente, lo que viene siendo habitual: las actuaciones y argumentarios de los partidos, que empiezan por arriba; las llamadas coloquialmente cúpulas, y bajando hacia donde los miles, decenas o hasta centenares de miles de militantes y simpatizantes, son meros peones al servicio de los dueños de los cortijos: las mencionadas cúpulas.

Es muy viejo el refrán de: “ven más cuatro ojos que dos”, se debería aplicar a esa nueva forma. Hay mucho talento en esas masas de militantes-simpatizantes que no se aprovecha, consiguiendo que no sea óptima, por no aprovechar todos esos conocimientos, que los hay en ellas, consiguiendo a la vez la desmotivación de la gran mayoría de ellos.

La democracia, en un partido como el Psoe, debe ser hacer lo que dicte la mayoría. Cuando elegimos un Secretario General, no elegimos un dictador particular, donde entre él y sus acólitos, hacen y deshacen a su antojo sin contar con nadie más. Elegimos alguien que “nos represente”, y la única forma de representarnos, es haciendo lo que los electores decidamos.

Hay que usar esos medios modernos, -además de para hacer llegar nuestros mensajes a la gente-, para que esas decisiones sean votadas por la mayoría: los verdaderos dueños del partido. De ahí es de donde se pueden sacar buenas ideas, compartidas por un número mucho mayor de personas y que por lógica, coincidirá más con las opiniones de la generalidad de la gente.

No podemos pretender ganar la confianza ni la simpatía de los votantes, cuando ni tan siquiera tenemos la de los propios. Cuando la cúpula del partido, decide “fichar” a un foráneo, anteponiéndolo en una lista electoral, a alguien de más que reconocida solvencia, y habiendo dedicado una gran parte de su vida al servicio de nuestro partido. 

No podemos pretender ganar unas elecciones, donde la mayoría de la militancia, no participa por falta de motivación, donde no hay ilusión, donde empezamos a ver en nuestros propio partido, algunos de los defectos de los rivales.

Por ejemplo: no podemos defender unas ideas que no sentimos como propias. No nos podemos ver representados, cuando nuestros líderes, se manifiestan conformes con una monarquía, cuando somos un partido republicano.

No podemos acordarnos de los cientos de miles de militantes (suponiendo que aún podamos contarnos por cientos de miles), solo para votar a un lider en unas seudo-primarias y después olvidarnos de ellos, salvo para mandarles argumentarios, para que peguen carteles, conserven abiertas las agrupaciones,  pagarlas, limpiarlas… vamos, cuidarles un cortijo para que ellos, consigan su sillón. Sillón que mayoritariamente, les da un buen sueldo y un futuro. Aquí no entran los miles de alcaldes y concejales que no ganan nada y entregan mucho de su tiempo, sacrificando el que deberían dedicar a su familia, y encima, les cuesta su dinero.

En resumen: la política 2.2, debería ser la más democrática, la más participativa, la que decidan las mayorías. 

Las decisiones del partido que van de abajo arriba, debería ser: LA NUEVA POLÍTICA.  

 

 

 

El independentismo. “Haciendo amigos”.

Como el título deja claro, el tema va de la independencia catalana principalmente, pero no deja de ser una opinión que concierne a gran parte de lo que se relaciona con los sentimientos nacionalistas catalanes o no.

Para que se entienda mejor mi punto de vista, tengo que empezar por definirme a mi mismo. Cosa casi impresentable, pero que creo, esta vez necesaria.

He de empezar diciendo que carezco de todo sentimiento nacionalista. No tengo absolutamente ningún orgullo de ser manchego, ni valenciano,(donde vivo cuarenta y cinco años) y por supuesto tampoco español. En ello, incluyo como es lógico, mi total carencia de sentimientos para sus símbolos, himnos y toda clase de manifestaciones que representen a territorios, costumbres…

Ahora, la corrección política, me debería llevar a decir que respeto todas esas manifestaciones de la gente, -creo que en una gran mayoría-, siente eso de lo que yo soy incapaz. Pero no. No lo voy a hacer, porque esto que escribo, y que quizás no lea nadie, no tendría sentido si no mantuviese como único motivo decir siempre y solo lo que pienso. Mentir no está en mi ADN y menos en esto que pretende mostrarme tal como soy, a través de lo que pienso.

De todos modos, esta falta de respeto por algo que tanta gente siente, hasta límites que sobrepasan mi entendimiento, no puede quedar sin explicación.

Siempre desde mi punto de vista, que por lógica, tiene muchas posibilidades de ser equivocada, (no pretendo ir contrasentido por una autopista, y pensar que son todos los demás los que van en dirección equivocada), es que esos sentimientos, muestran nuestra parte menos racional como seres humanos. Para mi que creo que los sentimientos son primordiales en nuestra vida, los de ese tipo, los encuadraría en un espacio que nada tiene que ver. En estos no mostramos afectos positivos. Estos no fomentan las buenas relaciones entre nosotros, más al contrario; nos alejan, nos separan por muros, normalmente existentes solo en nuestras mentes, aunque también reales en demasiadas situaciones. También relaciono esos sentimientos con ciertas costumbres, que como con una bandera, nos sentimos representados. Aquí podría encuadrar una serie de hechos, muchos de ellos  bárbaros. Ahora por la fecha que estamos, el que me viene más a la cabeza, es el tradicional toro de Tordesillas. Pero este país está lleno de otros muchos que nos retratan.

Muros, fronteras, distinciones, diferencias motivadas por razas, lugares de nacimiento, religiones, orientaciones sexuales… y tantas otras que solo han aportado siempre problemas. Algunos tan graves que han costado millones de vidas.

Odio las fronteras. Todas. Las físicas y las creadas en nuestra imaginación.

Pienso que uno de los mayores defectos que nos adornan, es el egoísmo. Quizás el mayor y el que más problemas nos provoca.

Pienso, que todo nacionalismo, encierra en sí, consciente o inconscientemente, un gran egoísmo o al menos una falta absoluta de solidaridad.

Pienso, que esos sentimientos por un territorio, una bandera, un himno e incluso una devoción religiosa, son tan absolutamente irracionales, que se dan paradojas como llorar de sentimiento al ver la imagen de la virgen de nuestra localidad, a la vez que rechazan la existencia de Dios.

En el nacionalismo, no es más fuerte nunca el sentimiento de amor a los “nuestros”, como el de odio, envidia o rechazo al de la otra parte.

El nacionalismo, nos hace creernos mejores que los demás y por tanto, merecedores de méritos incuestionables, por el mero hecho de haber nacido en el pueblo de al lado.

Como demócrata, pienso que todo el mundo tiene derecho a expresarse, y en un momento dado a separarse del conjunto. Pero una vez reconocido ese derecho, mi lucha siempre será para unir, para eliminar fronteras o hechos diferenciales que no entiendo. Antes emplearía mi esfuerzo para unirme a los franceses, portugueses y ojalá a todos los demás países, que a crear otro nuevo.

Ante la falta de comprensión hacía los sentimientos nacionalistas, junto con mi deseo de igualdad, solidaridad y el convencimiento de que todos deberíamos tener los mismos derechos, en un solo mundo para una sola clase de personas: me manifiesto individualmente miembro de una sola especie humana, deseoso de que la igualdad sea una utopía que sea posible un día.

Si alguien lee esto y quiere debatir, estoy dispuesto a hacerlo con la mente abierta y el deseo de mejorar, aprendiendo de lo que los demás tengan a bien enseñarme.

Espero que mi ausencia de respeto a quienes tienen como interés la separación y la creación de muros, no ofenda a nadie. No es mi intención. Quiero a la gente y la respeto aunque no pueda respetar algunos de sus hechos o sentimientos.

 

¿Las cosas son como cada uno las ve?

Hay comportamientos, que aun reconociendo que somos humanos, no soy capaz de comprender, entender y menos justificar.

En estos momentos que estamos viviendo los socialistas, no puedo dejar de reflexionar y llegar a ciertas conclusiones, que siendo mías, no tienen más valor que el individual. Voy a compartir algunas. No hay orden de importancia en ellas, simplemente las voy escribiendo como salen.

No comprendo a la gente que, usa el trabajo de otros, para inflar su currículum y después repudia a sus autores. Para mí eso es propio de carroñeros. Ejemplos tenemos a montones en el Psoe, todos argumentamos lo buenos que somos, con lo que el Psoe ha conseguido para los españoles y tomamos como propios esos avances. Pero repudiamos a sus verdaderos autores como apestados. Yo lo calificaría como carroñismo.

Otra cosa que no comparto es que después de haber competido con otros y haber perdido, nos quejemos de que no se nos integra en el equipo ganador. Si hubiese ganado las elecciones a Secretario General, mi candidato Tapias, que habría pensado, si habiendo ganado, hubiese metido en la ejecutiva a los partidarios de Sánchez. Posiblemente pensaría que de qué nos ha valido ganar, si  después metemos en la nueva ejecutiva a “los del contrario”, con los que no estamos de acuerdo y que además resta puestos a los nuestros.

El que ha ganado, está legitimado para poner a quien quiera en cualquier puesto. Para eso es el ganador. ¿Eso de la integración, que es, meter en su ejecutiva a algunos, que posiblemente su principal tarea, sea poner palos en las ruedas?  Osea, moscas cojoneras o tocapelotas. ¿Qué cargo les dá, el de nueva creación de tocapelotas?

Soy consciente de que lo ideal sería que todos estuviésemos integrados en la ejecutiva; pero ¿estamos preparados para ello? ¿Seríamos fieles a quien nos ha ganado y por tanto respetuosos con quienes le han votado?

El mundo, y el Psoe pertenece a él, no es el de Jupy. No llenemos la cabeza de tópicos que están alejados de la realidad.

Por mi parte, sigue sin gustarme el nuevo Secretario General, pero la mayoría de mis compañeros le han votado y aunque solo sea por eso, le pienso dar oportunidad de demostrar como lo hace, antes de ponerle al lado de los apestados. 

 

PSOE: COMPROMISOS, PRIMARIAS, BICEFALIA Y DEMOCRACIA

Mucho se está hablando estos días, sobre la conveniencia de celebrar primarias en noviembre, por su proximidad a estas otras para la elección de Secretario General, por que sería “abrir” de nuevo el partido o por la inconveniencia de una bicefalia.

El Psoe tiene un compromiso con la celebración de primarias que va más allá de los militantes. Al habernos comprometido a hacerlas abiertas, es un compromiso ampliado a todos los militantes, simpatizantes, votantes e incluso a todos los que, siendo progresistas, quieran participar en la elección del candidato socialista a la presidencia del gobierno.

Como suele ocurrir, llevados por los comentarios de los creadores de opinión, -que suplen los criterios propios, de los que al parecer carecemos-, estamos oyendo/leyendo un abanico de opiniones, que si aportan algo, es a confundir más a todos.

Se dice que abrir dos veces el partido en tan poco tiempo, sería perjudicial, pero no veo que hayamos salido de estas elecciones a la secretaría general, con el cuchillo en los dientes. Más bien veo un comportamiento muy normal, sin una especial animadversión entre los partidarios de unos y otros. Ni tan siquiera un gesto de mal perdedor, a los que habiendo trabajado más intensamente, no han visto ganar a su candidato.

Por otra parte, parece ser que no se confía mucho en el posible acierto de la gente, a la hora de elegir candidato a la presidencia del gobierno y se prefiere dictar desde algunos miembros de la ejecutiva, que no se celebren primarias, que se celebren en otra fecha e incluso que el elegido Secretario General, sea directamente y único candidato. Lo cual no dice mucho de la opinión que tienen algunos, de las decisiones tomadas democraticamente.

Luego viene el tema de la bicefalia. Como en todo, cuando alguien propaga una opinión, -a lo cual tiene todo el derecho-, muchos la agarran y se la almacenan para sí, en su almacén de criterios de corta producción propia. De todos modos, es algo que tiene entidad sobrada para producir un debate.

En mi opinión; si cada uno nos dedicamos a trabajar en nuestra parcela y no nos dejamos dominar por el deseo de invadir funciones ajenas, no debería haber problemas más allá de provocar debates, con temas en los cuales no coincidamos. Y no veo que el debate sea una mala práctica, para quien debatir, sea un ejercicio de enfrentamiento de ideas, sin que ello deba afectar a lo personal.

Ambos dos: Secretario General y candidato a las elecciones generales, tienen ya bastante trabajo que hacer, sin tener que meterse en el terreno del otro.
El candidato que salga a las elecciones generales, no hace falta decir que ya tiene por delante más trabajo del que podrá hacer, para conseguir ganarse la confianza de la gente, vencer a los rivales en las precampaña y campaña electorales y lo que es más importante ir buscando soluciones, como posible gobierno, al montón de problemas que nos afectan a todos y en tan diferentes temas.

Y el Secretario General, si quiere trabajar, también tiene “tajo”, solo en hacer la transformación que el partido necesita para hacerlo más participativo, para que todos los militantes sean los protagonistas de las decisiones importantes, a la vez que arbitren en los posibles conflictos, incluidos los que requieran una revocación de cargos.

Si no somos capaces de entendernos, no esperemos que nos entiendan nuestros posibles votantes. Votantes que ya lo tienen difícil para entender nuestras incongruencias como que siendo republicanos, admitamos gustosamente al rey, siendo laicos sigamos financiando a la Iglesia Católica, siendo un partido OBRERO, se indulte a un banquero y un montón de acciones que pocos entienden y que nos lleva a ser comparados con el PP, se nos niegue la condición de partido de izquierdas o se votase a Juncker en Europa, cuando prometimos no habrían coaliciones con el grupo popular. Algo que a última hora, conseguimos evitar, gracias a la indicación de nuestro nuevo Secretario General.

Como empezaba en el párrafo anterior, si no somos capaces de entendernos entre nosotros, para saber donde queremos ir, este partido de 135 años de historia, que tanto a participado en todos los principales cambios positivos que ha habido en el país en las últimas décadas, está destinado a desaparecer.

SI NO NOS REPRESENTAN, RETIREMOSLES LOS PODERES.

Últimamente, y debido a la vorágine de acontecimientos en la política, me rondan por la mente, una serie de ideas tal, que bien podrían ser delirios irracionales provocados por una especie de enajenación, (espero que transitoria), que  me lleva al paroxismo.

Una vez que el raciocinio, (al menos el mío), no es capaz de metabolizar este cúmulo de despropósitos, como el que tus mismos correligionarios te traicionen al día siguiente de ser elegidos para representarnos, con promesas y compromisos que componen un programa que jamás piensan cumplir, la mente se desboca y empieza a elucubrar soluciones.

Ahora ya he llegado al estado de pensar que no valen componendas más o menos de un color u otro. Creo que solo dándole la vuelta a todo, podemos salir de esta.

Ya estoy dejando de pensar en que partidos, personas o ideas son las más favorables para que dirijan las políticas que pretendemos, para delegar en ellas.

Ya solo creo en que la única solución es ir retirando esas delegaciones y tomar poco a poco personalmente las riendas. El cómo hacerlo, es la única duda que tengo, ya que a pesar de los medios técnicos disponibles, aun no llegan a todos y mientra eso no sea posible, la democracia no sería posible.

La soberanía reside en el pueblo, y no puede ser que la deleguemos en gente que pueden o no seguir nuestros deseos. 

Hay algo que tenemos que poner en marcha con urgencia: la posibilidad de revocar la representación que hemos otorgado y que con sus acciones, incumplen el mandato que les hemos dado al elegirlos. Tenemos que priorizar esta posibilidad de mandar para casa, a quienes como los últimos elegidos para representarnos en el Parlamento Europeo, con la promesa de no hacer pactos con partidos incompatibles con los ideales de los representados: los votantes.

No podemos permitir que alguien, que ni se sabe quien es, tome decisiones que contradicen los deseos de los dueños de la soberanía y vayan por su cuenta, y sin apenas riesgo, como patos sin cabeza, dejándonos con cara de tontos útiles para sus inconfesables propósitos.

Ahora el corazón o las tripas, me dicen que deberíamos traernos a todos los eurodiputados del Psoe y mandarlos a casa, dejándolos en el ostracismo político más absoluto. Por que si molestan las promesas incumplidas de nuestros rivales, las de nuestros propios compañeros de partido, son insufribles.

Todos tenemos fresca en la mente, la promesa de nuestra número uno en la lista del Psoe al parlamento europeo, de no pactar con el grupo Popular. Pues la primera actuación después de la toma de posesión del acta, ha sido el dichoso pacto. 

No podemos seguir consintiendo esta burla. Deberíamos marchar sobre Ferraz y echar de una patada en el culo a toda la ejecutiva, sin darles tiempo a dimitir.

Los candidatos al cargo de secretario general del partido, nos están haciendo promesas de todos los colores. Ya no me fío de ninguno. Prefiero la opción de poderlos echar cuando su gestión no sea la deseada por la mayoría de los militantes; verdaderos dueños de las decisiones.